miércoles, 11 de noviembre de 2020

Amor de calendario

 

¡¡¡Hola queridos lectores!!!

En esta ocasión les quiero hablar de una película que recientemente salió en Netflix: Amor de calendario o hollydate. En esta película trata de una chica y el acoso familiar que recibe por ser una mujer soltera que trabaja en casa, ya saben, modalidad home office; en cada reunión familiar es recibida con “¿Y el novio?” o con el “Debes tener mucho tiempo libre si no sales de tu casa” o el “¿Porqué vives en pijama?”. A raíz de esta pandemia muchos de nosotros empezamos a trabajar o estudiar en esta modalidad, la mayoría adaptando espacios que no teníamos destinados a trabajar o estudiar, sin embargo, se trata de un estilo de vida que para muchos otros ya era más que familiar; a quienes nos ha tocado trabajar de esta manera sabemos que no es que “no tengamos nada que hacer”, en muchos casos la carga de trabajo se incrementó o se dejaron de respetar horarios y empezaron a fluir llamadas/correos/mensajes fuera del horario de oficina, pero ese es un punto aparte, sólo quería poner el contexto para tratar de entender la molestia de la chica cuando su familia le dice que no hace nada con su vida al estar frente a la computadora todo el día.

Si a lo anterior le sumamos el haber tenido una ruptura nada fácil para ella y que constantemente le pregunten por qué sigue soltera y le traten de presentar chicos y demás… esas reuniones no han de ser sencillas. Estando en el centro comercial regresando sus horribles regalos navideños conoce a un chico que tampoco pasó una agradable navidad, intercambian comentarios y por hechos de la vida la chica se encuentra con el “hollydate” de su tía y le termina explicando el concento al joven: conseguir una pareja para que te acompañe a las fiestas para no pasarlas solo/a o respondiendo preguntas incómodas, sin ningún tipo de compromiso posterior, sin una relación amorosa o sexual, al chico le agrada la idea y le propone que sean hollydate para año nuevo.

Dado el poco éxito de ambos en las relaciones amorosas (a decir verdad, ni siquiera intentan conocer a alguien) terminan celebrando todas las fiestas del año juntos, muchas de estas con la familia de ella ya que la familia de él vive en otro país, una cosa lleva a la otra y aunque yo esperaba ver una película navideña en noviembre terminé viendo una comedia romántica (sí, el título debió haberme dado una pista), me pareció una película entretenida, graciosa en algunas partes y sin sentido en otras, quizá porque en mi familia nadie molesta al otro con “¿y el novio?/¿y la novia?”, si tienen pareja y son felices ¡qué bien!, si están solteros y felices ¡qué bien!.

Cada persona sabe el por qué está o no en una relación, o quizá no lo sepa, pero ese es otro asunto; no tendríamos por qué juzgar o presionar con parejas, hijos, trabajo y demás, aunque eso podría ser material para otra entrada.

Hasta luego queridos lectores, que tengan una lida semana =D

jueves, 5 de noviembre de 2020

Falta de empatía

 

¡¡¡Hola queridos lectores!!!

Disculpándome por la hora de publicación, pero estando aún en el día de esta, no quiero excusarme diciendo que han sido días complicados porque creo que parte del problema es mi organización de tiempos, pero bueno, vayamos al tema de hoy.

Estos días se ha hablado mucho en México sobre la broma que unos estudiantes de preparatoria le hicieron a uno de sus compañeros, la cual tuvo como resultado la desaparición del estudiante, no entraré en muchos detalles ya que se manejan diferentes teorías y hay quienes se contradicen, sólo tomaré los elementos que creo son necesarios para expresar mi punto:

Se menciona ciertos problemas familiares y cognitivos del chico, además que posterior a la broma hubo quienes lo siguieron molestando por medio de mensajes, uno de sus compañeros asegura que su mamá se burló de la situación cuando le contó sobre la broma, un profesor estaba en el grupo de whatsapp y no comentó nada al respecto, pero se dice fue el primero en reportar la desaparición del alumno.

Creo que como seres humanos nos falta empatía: me interesan mis problemas, lo que pasa en mi vida, los demás no importan o importan poco. Aquí, lo primero que veo es a unos chicos queriendo divertirse, sin importarles si dañan a alguien más, está bien, hicieron que alguien llegara a la escuela y perdiera un examen en línea por hacerle creer que era presencial ¿Era necesario seguir molestándolo con mensajes? No, listo, se logró la broma, se divirtieron, continuar ya es actuar con saña. De ser cierto que la mamá de alguien se burló podría entender la falta de empatía de algunos alumnos, ya que en su mayoría aprendemos de lo que vemos.

Esta falta de empatía aunada a los problemas que no sabemos que alguien tenga pueden detonar alguna reacción aparentemente exagerada para algunos, pero en su cabeza tiene todo el sentido del mundo. Por otro lado, el responsabilizar a un profesor que ni siquiera era de la materia del examen en cuestión creo que es restar importancia a los otros puntos. Está claro que el profesor pudo intervenir, pero también podía estar en otra clase y no ver los mensajes o ver que era de otra materia y preferir no meterse.

En mi opinión no se debe señalar un solo culpable ya que es una culpa compartida entre los que hicieron la broma, los que la siguieron, los que decidieron no decir nada al respecto (compañeros y maestro) y quienes no inculcan empatía a estos jóvenes (padres y profesores); todo esto respecto de la broma, respecto a la desaparición de una persona el gobierno debería actuar de forma oportuna para buscarla, esperar a que la situación se volviera viral para iniciar la búsqueda y emitir los boletines correspondientes también lo hace responsable de que pueda suceder.

Pero bueno, hasta aquí por ahora queridos lectores, recordemos que nuestras acciones y palabras tienen consecuencias y que no sabemos la forma en que estas puedan impactar en alguien.

Bonita semana

miércoles, 28 de octubre de 2020

Un golpe con estilo

¡¡¡Hola queridos lectores!!!

En esta ocasión les quiero hablar de la película del 2017 un golpe con estilo, la cual nos narra las aventuras de 3 hombres ya jubilados con diferentes dificultades económicas. Uno de ellos va al banco a solicitar un préstamo y estando ahí es testigo de un asalto. Movido por sus problemas económicos y los de sus amigos y añorando aventuras les propone hacer lo mismo: robar un banco para solucionar sus problemas.

Los amigos terminan aceptando la idea y empiezan a planear dicha aventura, dicha planeación es sumamente compleja, incluye demasiadas variables de modo que prácticamente cualquier posibilidad pueda ser resuelta en el momento. Hay otros dos aspectos a considerar: considerando que el robo sea un éxito ¿Cómo evitar ser atrapados por la policía? Y ¿Cómo gastar el dinero si es que rastran la serie (o sea, el numerito que aparece en los billetes)?

Me pareció una película entretenida, con momentos chuscos, pero también con momentos de angustia, y eventualmente me provocó la duda ¿Porqué personas pensionadas, que trabajaron toda su vida tienen problemas económicos? ¿Porqué las pensiones no son suficientes para llevar una vejez sin este tipo de angustias? Quizá tenga que ver que uno de los personajes apoya económicamente a sus hijos o que otro sigue un tratamiento de quimioterapia, pero bueno.

Hasta aquí la reseña queridos lectores, que tengan una increíble semana y cuiden de sus adultos mayores.

jueves, 22 de octubre de 2020

Orgullo

 

Hola queridos lectores

En esta ocasión quiero hablarles de un tema que personalmente me causa conflicto: el orgullo. Creo que como personas sí tenemos que estar orgullosos de nuestros logros, de lo que hemos hecho para llegar a donde estamos, en el sentido de que nadie mejor que nosotros sabemos el esfuerzo que nos costó llegar ahí, estar orgullosos de lo que somos y de lo que hacemos. Claro, hay situaciones y acciones que no deberían de enorgullecernos, como cuando tratamos mal a alguien o como cuando hacemos algo indebido, pero hagamos esas situaciones de lado por ahora.

Mi problema con la expresión “me voy a tragar mi orgullo y hacer/decir/aceptar/lo que sea”. Si se trata de arreglar alguna situación ¿Qué tiene de malo hacer el orgullo a un lado? ¿Qué tal que estoy molesta con una persona por un malentendido y por caprichos sin sentido nunca se soluciona? ¿Qué tal que lastimé a una persona que es importante para mí por algo que realmente no era tan relevante y por “orgullosa” esa persona no vuelve a estar en mi vida? ¿Qué tal que esa persona me lastimó y piensa que en lugar de dolida estoy enojada sin razón?  

Aquí ustedes podrían decir “pero es que se pierde la dignidad”, sin embargo, lo que estoy tratando de decir es que simplemente buscas un acercamiento con la persona, le expresas tu deseo de arreglar la situación, si dice que sí qué bien, lo hablan; si dice que no te retiras, o quizá insistes una vez, pero no se trata de rogarle a la otra persona y suplicarle perdón; se trata de que ambas personas pongan de su parte para llegar a un acuerdo; si uno de los dos no pone de su parte o se resiste siquiera a escuchar no creo que tenga caso insistir, pero el intento se hizo y sólo por ello vale la pena hacer el orgullo de lado.

No obstante, esta es mi opinión, no es exclusivamente mía, muchas personas piensan de esa manera; pero no es lo más común, llega a pasar con frecuencia que como esta persona me lastimó/ofendió entonces me desquito, después me la regresa y así pasamos la vida, como si nos aventáramos una pelota por turnos, cuando, de haberlo hablado, pudimos haber notado que se trataba de falta de comunicación, o que las palabras o tono no fueron los adecuados, o que un texto plano no logró transmitir mis emociones, o quizá la otra persona me contestó “golpeado” porque tenía mil cosas en la mente… No sabremos si no intentamos arreglarlo.

Hasta pronto queridos lectores, que tengan una maravillosa semana