jueves, 10 de septiembre de 2020

No son formas

 Hola Queridos lectores

 En esta ocasión quiero hablarles de la toma de la CNDH, no he investigado a profundidad el asunto, pero lo que entiendo es que un grupo feminista está protestando por la inactividad de las autoridades ante la violencia de género, uno de los “afectados” resultó ser un cuadro de Madero que fue “vandalizado” por estas personas.

Como les comentaba hace algunas entradas, no creo que la violencia sea la respuesta sin importar la pregunta, PERO cuando ya se ha solicitado algo tantas veces y de tantas maneras ¿Realmente hay otra alternativa? Se han hecho manifestaciones para pedir justicia vestidos de blanco o morado, en total silencio, con carteles, con canciones, con bailes, con gritos, con veladoras, con flores y no pasa nada, pero llega alguien y pinta un cuadro, una pared, rompe un vidrio, quema una puerta y causa la indignación de muchas personas “con los cuadros no”, “no pinten las paredes”, “no causen destrozos”, “esas no son formas”.

Yo quisiera saber ¿Cuáles son las formas? ¿Acudir ante las autoridades quienes no hacen caso? ¿Pedirle al violador/feminicida que deje de hacerlo? Me encontré en Instagram la siguiente captura de algún tweet y no entiendo cómo alguien puede atreverse a decir “no son formas”.


Y veo el vídeo de Yesenia Zamudio y no podría estar más de acuerdo: quien quiera romper, que rompa; quien quiera quemar, que queme. En algún momento las cosas cambiarán, están cambiando y aunque aún hay mucho por hacer se va avanzando, a tropezones, con retrocesos, pero se avanza y aunque la solución no la brinden las autoridades, como sociedad podemos realizar cambios.

Esta entrada resultó realmente difícil de escribir y desafortunadamente es un tema que volveremos a tocar en algún punto, que tengan una linda semana queridos lectores.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Game: juego prohibido

¡¡¡¡Hola queridos lectores!!!!

En esta ocasión quiero hablarles de un manga llamado Game: juego prohibido, escrito por Mai Nishikata, distribuido en México por Panini. 


Nos cuenta la historia de Sayo, una mujer adicta al trabajo. En las primeras viñetas está teniendo relaciones sexuales con su novio, pero ello no le impide responder una llamada de trabajo, causando tal enojo en el chico que decide cortar la relación sentimental en ese momento. Al día siguiente, Sayo le pide a su jefe autorización para realizar más horas extra, lo que ocasiona críticas por parte de sus compañeros de trabajo, puesto que ven mal que una mujer decida trabajar tanto mencionando que si fuera un hombre no habría ningún problema por decidir dedicarse sólo a trabajar.

Mientras nos encontramos con esto, llegan dos nuevos empleados, uno de ellos, Kiriyama será capacitado por Sayo. Después de cierto comportamiento nada propio por parte de Kiriyama él y Sayo deciden tener una relación meramente sexual, el primero en enamorarse perderá.

A lo largo de los 4 tomos disponibles en panini podemos observar que Sayo y Kiriyama tienen más acción que varios de nosotros durante la pandemia, sin embargo, al final del cuarto tomo uno de ellos se declara perdedor terminando así la relación y dejándonos con la duda de ‘¿Qué pasará?’

Terminando la reseña y empezando con mi opinión, no veo por qué el género de una persona pueda justificar la adicción al trabajo, ¿Sayo actuó mal al contestar el teléfono estando con su novio? Por supuesto, claro podríamos decir que el novio no rifa en la cama, pero eso sólo lo atora podría saberlo, ¿Es válido decir que una mujer “trabaja como hombre” o “quiere parecer hombre” cuando tiene un buen desempeño laboral? Claro que no, ¿Podemos sacar conclusiones del porqué una persona trabaja tanto sin importarnos lo que esa persona piense? No, puede haber mil razones para trabajar mucho, ya sea porque su familia vive lejos, no ha logrado hacer amigos (y con los compañeros criticando sería difícil), quiere conseguir alguna jefatura o gerencia por mérito propio, está ahorrando para comprar algo, claro que también se puede tener un vacío emocional que se trata de ignorar evitando tener tiempo libre, pero cualquiera que sea la causa no deberíamos sacar conclusiones ni criticar la vida del prójimo, no sabemos por lo que pueda estar pasando.

Muchas gracias por leer, espero que tengan una maravillosa semana

jueves, 27 de agosto de 2020

Educación a distancia

 

¡¡¡Hola queridos lectores!!!

 

Esta semana se iniciaron las clases por televisión en México, esto para la educación básica. Al respecto he leído una gran cantidad de comentarios y un sinfín de memes. Hay quienes aplauden tal acción ya que la educación podrá llegar a más personas, hay quienes lo critican ya que no consideran que se esté dando la atención necesaria a los alumnos, también he visto que hay una gran cantidad de adultos mayores y no tan mayores emocionados porque podrán volver a estudiar.

Sin duda, el estudiar a distancia implica un mayor reto y disciplina, el estudiante debe centrar su atención en las clases y evitar las distracciones lo cual ya es complicado estando físicamente en un salón con un profesor al frente, ahora, estando en casa, frente a la televisión (algo que siempre se ha visto más como un medio de entretenimiento que como un medio educativo), con hermanos, mascotas y demás es aún más complicado concentrarse, pero sin duda no es imposible.

A todos los posibles distractores hay que sumarle las condiciones en las que cada estudiante viva, no es lo mismo estudiar con una televisión, tablet, celular o computadora para 1 persona que tener que compartir el equipo con hermanos o padres, supongo que, considerando esto último es que se tienen diferentes horarios y canales para los diferentes grados, la probabilidad de traslape de clases entre hermanos se reduce ligeramente.

Creo que la única manera en la que esta estrategia funcione implica un trabajo conjunto entre estudiantes, maestros y padres. En teoría, dicha estrategia debería manejarse desde siempre, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, los padres delegan la formación a los maestros, ya sea porque no tienen tiempo, porque no conocen del tema o porque tienen otras ocupaciones, por lo que, también he visto en redes sociales a muchos padres quejarse porque ahora tienen que hacer, precisamente, su trabajo como padres.

Pero bueno, originalmente pensaba tratar otro tema en esta entrada y las cosas tomaron un rumbo diferente.

Hasta luego queridos lectores, que tengan una bonita semana, nos leemos pronto.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Madre que estás en los cielos

 

¡¡¡Hola queridos lectores!!!

En esta ocasión les quiero hablar de un libro que en lo personal me gusta mucho, como la mayoría de los libros aquí reseñados, la diferencia con la mayoría de los libros reseñados es que, a mi sentir, puede llegar a tocar fibras muy sensibles.

 

Este libro se llama Madre que estás en los cielos, fue escrito por Pablo Simonetti. En él, se nos cuenta la historia de Julia Bartolini narrada por ella misma, una mujer de más de 70 años que ha recibido un diagnóstico positivo de cáncer, los médicos le sugieren un agresivo tratamiento con quimioterapia proporcional a lo avanzado de su cáncer sin asegurarle que podrá vencerlo.

Julia recuerda a su madre, cómo el tratamiento con quimioterapia fue apagándola cada vez más, por lo que se rehúsa a tomarlo, a la par, debe lidiar con los comentarios y sugerencias de sus hijos, cada uno tiene una opinión de lo que su madre debe hacer.

Para tener algo en qué entretenerse en lo que el cáncer sigue avanzando Julia decide hacer una recapitulación de su vida, escribiendo sus memorias, en parte como una manera de explicarle principalmente a sus hijos el porqué actuó de cierta manera con ellos, en parte porque quiere entender cuáles fueron los momentos clave de sus quiebres familiares y si hubiera alguna manera de evitarlos.

Nos cuenta el cómo su mamá justificó la infidelidad de su padre, la manera en la que ella, su madre y su hermano se enteraron de ello y cómo repercutió en su vida años después, cuando conoció a Alberto y se casó con él.

La manera en la que Alberto parecía haber salido de un cuento de princesas para protegerla contrastaba demasiado al momento de juzgar a sus hijos menores, considerando a una como rebelde y problemática y desterrando al otro por ser gay, lo que ambos hechos significaron para su familia y en especial para ella.

Madre que estás en los cielos me parece una de esas historias que te envuelven de tal manera que se llega a sentir afinidad con alguno de los personajes, no hay villanos, sin embargo, también se llega a detestar a algún personaje de vez en cuando, ya sea por lo que hizo o que no hizo. El final tiene un cierre tal, que no te deja sintiendo ese pequeño vacío que se siente al terminar algunos libros, si bien algunas situaciones podrían haber sido diferente se siente que se dijo todo lo que tenía que haberse dicho.

Hasta luego queridos lectores, espero que tengan una hermosa semana.