miércoles, 8 de julio de 2020

El país de las sombras largas

¡¡¡¡¡Hola queridos lectores!!!!!

En esta ocasión estaremos hablando del libro el país de las sombras largas, de Hans Ruesch.


Para empezar, creo que la portada no tiene mucha relación con la historia, al menos en la edición que tengo se aprecian dos hombres viajando en trineos, a mi parecer podría tener más relación con la historia si no tuvieran pinta de turistas, pero bueno.

El país de las sombras largas inicia contándonos las costumbres de los inuit, el porqué decirles “esquimales” es un insulto, qué es lo que marca la tradición respecto a las bodas, cómo se asean en un lugar tan frío, cómo obtienen y conservan la comida.

En general nos cuenta su modo de vida y cómo todo cambia cuando llega tanto un evangelizador como un grupo de exploradores. Los hombres acompañan a los exploradores en su misión dejando en el pueblo solo a las mujeres y niños con el evangelizador.

Obviamente, estando en su misión trata de cambiar la perspectiva de las mujeres, mostrándoles todo lo que han hecho mal, empezando por vivir en unión libre, por no haberse quitado el “pecado original” y demás, sin un punto de vista más crítico la mayoría de las habitantes son convertidas a esta religión y, cuando regresan, tratan de convertir a sus esposos, quienes muestran una mayor resistencia.

En mi perspectiva, no tenemos ningún derecho de llegar a ningún lugar a imponer nuestras ideas, los evangelizadores no tienen por qué llegar a cualquier sitio a decir que lo que se ha hecho por generaciones es erróneo simplemente por ser diferente a lo que indica su religión. Sin embargo, también es algo que ha pasado por siglos.

Al final, ¿qué pasa cuando combinas a personas que nunca han sido corrompidas, personas que ven pecado en todos lados, la esperanza de que llegará nuestro salvador y un hombre que, aunque prometió estar al servicio de su dios cede ante las tentaciones? ¿Cómo puedes quitarle la esperanza al ser más inocente que has conocido?

jueves, 2 de julio de 2020

Vuelta al sol

Hola queridos lectores

Antes que nada, me disculpo por no haber publicado la semana pasada, el conjunto de mis actividades laborales y en casa realmente me complicaron la escritura y publicación de la entrada.

Esta semana estoy dando una vuelta más al sol, sin duda en una situación que jamás habría imaginado, situación en la que también se encuentran millones de personas pero que, aunado a situaciones “normales” me han llevado a replantearme muchas cosas.

Esto no quiere decir que me encuentre insatisfecha con mi vida, sin embargo, he pensado seriamente que necesito un cambio, lo más sencillo sería un corte de cabello y sinceramente estoy a nada de tomar las tijeras por mi cuenta, pero me detengo al pensar que podría quedar con estilo tipo “mordida de burro”. En esta cuarentena he pasado por varias etapas de algunos memes, desde la cocinera (esta era obvia, tengo que alimentarme a mí misma), el gym en casa (que también lo hacía de vez en cuando), el terminar una serie en un día (eso no lo he logrado, vi una serie de 6 capítulos en 2 días y ha sido lo más cerca que he estado de desbloquear dicho logro) y también tomé cuanto curso gratuito que encontré, hasta el momento llevo terminados unos 15 o 16 cursos y tengo en lista de espera como 13 más, en este aspecto mi argumento fue “son en línea y ahí dice gratis, pero ya llegué al punto en el que abro la plataforma para tomar los cursos y siento una apatía enorme, algunos de estos cursos tienen fecha de vencimiento y ahí me tienen un día antes terminándolos y los demás dejándolos para después.

Sin embargo, aunque por un lado me he llenado de actividades, por el otro siento que no estoy haciendo lo suficiente, que necesito algo más o algo diferente.

En este punto, quiero aclarar una cosa, en el momento en el que dejemos sentirnos a gusto es el momento de movernos, de hacer cambios, ya sea en nuestras relaciones personales, laborales, hobbies, no necesitamos esperar que algo ocurra, ni que sea nuestro cumpleaños, año nuevo, el solsticio, nuestro cuerpo y nuestra mente son sabios, nos indican cuando algo no fluye y tenemos que hacer lo posible para fluir, sólo eso.

Muchas gracias a quienes siguen leyéndome, espero que ustedes y sus familias se encuentren bien, les envío mis mejores deseos y un abrazo fuerte.

Hasta pronto queridos lectores.

jueves, 18 de junio de 2020

Día del padre

Hola queridos lectores

La entrada del día de hoy estaba pensada para preguntarles qué van a regalar este día del padre, sin embargo, leí un encabezado en facebook de que el festejo del día del padre se pospondría para agosto, sinceramente ya no leí la nota y se perdió entre el resto de las publicaciones, pero creo que en parte estar “moviendo” las fechas de los festejos puede ser algo bueno para el control de la pandemia siempre y cuando se empleara una estrategia adecuada.

A qué me refiero, en teoría, este domingo 21 de junio sería se estaría festejando el día del padre en México y yo vi el martes pasado 1 comentario mencionado el cambio de fecha que se terminó perdiendo en redes sociales. Si bien es cierto que el día del padre no es tan sonado como el día de la madre creo que los avisos se tuvieron que haber publicado con más tiempo y en mayor cantidad, simplemente la publicidad de algunas empresas promocionando sus “paquetes para papá” tienen al menos dos semanas circulando por internet. No cuestionaré las decisiones del gobierno, estamos y seguiremos viendo los resultados de las mismas.

Regresando al punto original de esta entrada, entre los paquetes para papá que menciono no he encontrado un paquete que no incluya bebidas alcohólicas ¿qué sucede cuando el padre de alguien no toma? ¿sacas la cerveza o el vino del regalo y te lo quedas?

Pero bueno, quizá tengamos un par de meses para elegir el regalo, o quizá no, como sea, cuídense mucho queridos lectores, hasta la próxima.