domingo, 5 de agosto de 2018

Pecas



¡¡¡Hola queridos lectores!!!

¿Han notado que de un tiempo para acá las pecas se pusieron de moda? Se pueden ver varios videos o fotos en youtube o Instagram de gente pecosita que las presume en lugar de ocultarlas, así como de gente sin pecas poniéndoselas con maquillaje o incluso tatuándose pecas.

Yo, como pecosita natural (en diminutivo, porque no se notan mucho), sólo puedo decir que si no fueron bendecidos/maldecidos con las pecas mejor ni le muevan. Eso de estarse pintando pecas que duran unas horas o un día por mucho todos los días para que crean que realmente lo eres me parece un fastidio, quizá sea que soy demasiado perezosa para ello y me da flojera tardar más de 20 minutos maquillándome, pero ese es un tema aparte.
Ahora, el tema de las pecas tatuadas me parece aún peor, según tengo entendido es una especie de microblanding, así como el delineado de cejas/ojos/boca, y dura aproximadamente 2 años, ¿qué pasa si alguien a los 3 meses se cansó de tener pecas? ¿Se pone maquillaje de alta cobertura? ¿Se aguanta unos 21 meses? Misterios de la vida.

Expliquemos el porqué mi sentimiento de “Si no tienes pecas no te las pintes/tatúes”, simplemente creo que no está padre crecer cuando te dicen “pecosa” en mal plan, especifico: en mal plan. Hay gente que por cariño puede llegar a poner apodos relacionados: pequitas, pecas, etc. Sin embargo, hay gente que lo hace por molestar, yo no creo haber sido muuuuuy molestada ya que como comenté mis pecas no son muy notorias, pero eso de atravesar la adolescencia con algún apodo que no te gusta relacionado con tus pecas tampoco te da la seguridad del mundo y haciendo la comparación con las pocas personas pecositas que conozco la mayoría hemos pasado un duro periodo de aceptación a nuestras pecas, empezando por el típico “no me gustan”, “ojalá no las tuviera”, “si a ti te gustan mejor que las tuvieras tú y no yo”, pasando por “no se ven tan mal”, “parece que resaltan otros rasgos”, hasta lograr el difícil “me gustan mis pecas”.

Este proceso de aceptación puede durar desde unos meses hasta años, muchos años. Ignoro quién, qué o porqué se inició ese tema de “las pecas son hermosas”, “todos amamos las pecas”, puede ser que haya llegado en el momento justo para que algunas personas se terminaran de aceptar, pero también llegó en el momento justo para que muchas personas mintieran al decir “también tengo pecas, ¡ámame!” y se pusieran a pintarse pecas a lo bruto.

Quizá parte de mi rechazo a las pecas pintadas radica en que tardé mucho tiempo en aceptar mis pecas, quizá sea que no creo que se pueda confiar en algo tan variable como la moda (ya he visto tantas “pecosas” como hace unos meses), quizá he aprendido a amarme como soy que no veo ningún caso en cambiar mi apariencia por gustarle a los demás. Realmente espero que la última sea la respuesta, el aceptarte y amarte como eres es súper difícil, no se trata de decir “Soy lo mejor que puede pasar en tu vida” y después lamentarse a solas el no tener los ojos de otro color o un cabello más bonito o lo que sea. Creo que se trata más de decir “quizá no sea lo mejor que te pueda pasar en la vida, pero soy yo” y a solas decirse a sí mismo “me gusto”.

Y como creo que este tema da para mucho más que sólo las pecas lo dejaré hasta aquí por esta ocasión, retomándolo pronto.

Espero que tengan una excelente semana queridos lectores.

jueves, 5 de julio de 2018

Suegros

¡¡¡Hola mis queridos lectores!!!

Les quiero compartir que este mes estoy llegando a los 30 añitos y por supuesto que no estoy satisfecha con lo que he hecho: quiero más.

No les voy a mentir, estoy feliz y agradecida por todo lo que he vivido, pero quiero más, conocer más lugares, terminar proyectos actuales para poder empezar otros. En otras palabras, quiero seguir, seguir avanzando, aprendiendo, enseñando... Y creo que eso es lo padre de no estar satisfecho con las cosas, el estar buscando cosas nuevas, no porque te aburriste y decidiste tirar la toalla, sino porque quieres llegar más allá de lo que ya has llegado.

Una de las cosas que agradezco no haber hecho cuando estoy baboseando en facebook es no haberme casado aún. ¿Por qué lo agradezco específicamente cuando veo facebook? Tengo algunos contactos casados y con hijos que nunca están solos, cuando se van de vacaciones llevan a los papás de él o a los de ella, si quisieron ir al teatro los padres/suegros acompañan, lo mismo si van a algún restaurante, cine, circo o lo que sea. Yo sé que no hay que olvidarse de los padres cuando se forma la familia propia pero estas personas realmente no suben fotos solos, siempre van los suegros o los papás, yo creo que es demasiado, papá, mamá e hijos deben tener su propia convivencia.

Me explico, cuando yo era niña mi familia y yo íbamos a almorzar a algún lugar todos los domingos y cada domingo era de ley pasar por mi abuela para que almorzara con nosotros, mi abuela era fanática de la lucha libre mexicana y si ya habían empezado las luchas cuando llegábamos por ella no había poder humano que lograra que nos fuéramos a almorzar antes de que terminara la transmisión, razón principal por la que no me agradan, pueden decir "qué abuelita tan desconsiderada", si la visitábamos en otro momento ella se separaba de su sillón y nos preparaba algo de comer pero las luchas era su momento sagrado y como “buena nieta” había que respetarlo.

Así pues, pasé varios años de mi niñez compartiendo el almuerzo familiar del domingo con la abuela, cuando se terminaron los almuerzos con la abuela porque otros tíos se la empezaron a llevar las cosas cambiaron bastante, ya no era ir a almorzar y regresar a casa, algunas veces incluían visita al cine o al parque o quedarse en el área de juegos del restaurante más tiempo. Creo que esa experiencia infantil combinada con mi perspectiva actual es lo y añadiéndole que en mi última relación muchas veces era salir con la suegra, cuñadas y sobrinos es que no puedo evitar exclamar un “¡No puede ser!” cuando veo que la salida de mis contactos incluyó chaperón ooootra vez, es decir, estoy completamente de acuerdo en salir con los padres o suegros a algún lugar de vez en cuando, no siempre, en verdad que no siempre, no está padre amiguitos, como nieta y “nuera” no se los recomiendo, como hija no lo sé, mis padres son muy de “se divierten, nos quedamos en casa” porque sienten que invaden un espacio, quizá sea por su experiencia de haber llevado a los padres/suegros y por eso sienten que inoportunan, no lo sé, la verdad eso nunca lo había pensado.

¡Que estén muy bien queridos lectores! Nos leemos pronto

sábado, 26 de mayo de 2018

Indignación ajena

Hola mis olvidados y queridos lectores

Sé que tengo este espacio un tanto descuidado, en parte es porque no anoto los temas que me parecen interesantes y al momento de estar frente a la computadora olvido de qué iba a hablar, ya sé que muchos podrán pensar "si es importante es ilógico que se le olvide" y la verdad es que no, yo soy una de esas personas que anotan absolutamente TODO, ya sea pagar la luz, comprar leche, mandar un correo, requiero recordatorios para casi todo, uno de los motivos es que al escribir las cosas me es más fácil recordarlas aunque no lea mi "acordeón", pero bueno, aquí estamos de nuevo y aunque no prometo periodicidad sí espero escribir al menos una vez por mes.
La razón de esta entrada y motivo de mi indignación es el siguiente: la tarde del pasado viernes 18 de mayo me encontraba de regreso a casa en el metro, tal como probablemente hayan estado algunos de ustedes, hora de comer y yo en el metro así que comía una no tan saludable barrita de arroz inflado con malvaviscos, estaba en uno de esos arreglos de asientos para 3 personas y en el asiento que está solo iba una señora con un niño de 2-3 años, el niño parado, la señora lo estaba agarrando con una mano y en la otra tenía el nunca faltante celular, se encontraba en una aplicación de mensajería, ignoro cuál, no era relevante, en un frenón del metro el niño terminó contra mi rodilla, no fue un impacto fuerte y creo que no le dolió, la señora no se percató por estar con sus mensajes. Un par de estaciones después la señora se pone de pie para bajarse, seguía con los mensajes y de no haber sido por que el niño aún es pequeño en el siguiente frenón del metro la señora habría aplastado la cabeza al niño con un tubo horizontal que están para que la gente se agarre (recordemos que ella tenía el celular en una mano y con la otra agarraba al niño). Yo seguía con mi barrita esperando llegar pronto a comer cuando, al abrir el vagón la puerta y la señora bajar escribiendo sus mensajes ¡La mano del niño quedó atrapada entre la puerta y el vagón! Le grité a un chico para que jalara la palanca de emergencia y el personal del metro llegó de inmediato, liberando la mano del niño y partiendo pronto, no sin antes indicarle a la señora dónde podían auxiliar al pequeño. En todo el tiempo que tardó el tren en salir del andén, que habrán sido unos 5 minutos más o menos, juro que no vi, en ningún momento, que la señora guardara el teléfono, no vi que le sobara la mano al niño ni lo revisara, todo el tiempo fue una mano en el teléfono y la otra en la mano no lastimada del niño. 
Cabe destacar que ignoro si la señora era madre del niño o no, sin embargo, mi indignación al respecto no cambiaría, "¿Indignación por qué?" dirán ustedes, pues bien, yo no tengo hijos, pero tengo sobrinos y primos pequeños y traviesos, sé que su seguridad es muy importante y que muchas veces no se percatan del peligro, por lo que dependen del "adulto responsable" a su lado, en este caso el “adulto responsable” estaba más al pendiente del celular que del pequeño, situación sumamente común hoy en día, repito, yo no tengo hijos y posiblemente ese sea el motivo por el que no entiendo cómo puede ser posible que una persona esté tan al pendiente de un objeto, tampoco entiendo cómo pueden darle un teléfono para que “deje de dar lata” pero ese es otro tema.
Podemos decir “¡Qué menso! ¿Para qué anda metiendo la mano ahí?”, si tomamos en cuenta que hay adultos a los que se les atora la mano en las puertas del metro debemos considerar la posibilidad de que le ocurra a un niño y prevenirlo, tomando a los niños de las manos, por ejemplo. Probablemente la paranoia viva en mí, pero analizando varios escenarios en los que la situación sea “niño pequeño + adulto distraído” podríamos tener: 

-Niño con la mano atrapada en el metro
-Caída de niño en anden del metro
-Agujeta/suéter de niño atrapado en escaleras eléctricas
-Niño atropellado por bicicleta/moto
-Niño/celular robado
-No pasa nada y llegan bien a su destino

Son muchas variantes y como dicen, los accidentes pasan en 1 segundo, no creo justo que un pequeño tenga que pagar por nuestro descuido, o quizá sea que yo soy medio gruñona (tipo o me das la mano o no vas, nos tenemos que fijar bien para cruzar la calle), pero quizá sea que me preocupan los pequeños y las cuentas que le entregaría a sus padres si llegara a pasarles algo. Aquí concluye esta larguísima entrada, no el tema, posiblemente lo retome en alguna ocasión. 

Que tengan una maravillosa semana =]