domingo, 2 de noviembre de 2014

El laberinto de oro

Muy acorde a la temporada acabo de leer un libro llamado El laberinto de Oro escrito por Francisco  J. de Lys, quien de acuerdo a la pequeña biografía proporcionada en el libro es un arquitecto español, lo cual permite  unas maravillosas descripciones de lugares y esculturas.

Bien, para que sepan un poco de lo que hablo empecemos con la reseña, en El laberinto de oro se describe la historia de Gabriel Graig, un arquitecto español que por azares del destino y debido a un pacto realizado muchos años atrás debe buscar, junto a Lorena, una hermosa y astuta mujer, un objeto o una persona o quizá, incluso, al diablo. Una búsqueda llena de misterios, traiciones, de riesgos y de muerte... ok, lo último es para dramatizar, pero sí se pone en  riesgo la vida.

Al inicio de su carrera Grabiel Graig realizó un trato para obtener cierta "información" para un trabajo de arquitectura, dicho trato parecía, en ese entonces, una simple y absurda broma, por lo que vivió sin darle importancia e, incluso y literalmente enterrarlos en el rincón más recóndito de su casa, por lo que, al ser invitado a una exclusiva fiesta la noche del 2 de noviembre en un lujoso lugar de Barcelona, no sospecha que se trata de la elaborada trampa de su pactante para cobrar su parte del trato, por lo que se ve envuelto en una serie de acertijos que deberá desentrañar junto a Lorena para, de un modo literal hasta cierto punto, poder salvar la vida, esto sin saber si la chica que lo acompaña en la loca y misteriosa travesía podría traicionarlo o matarlo, viéndose a su vez seducido por la belleza y astucia de ella, lo cual podría suponerle un peligro aún mayor que el hecho de resolver un misterio de muerte, en una sola noche, siendo que hay personas que han tratado por años de resolverlo.

Lleno de giros inesperados el libro va atrapando al lector de modo que quiera descubrir los acertijos, mezclando en las dosis correctas el misterio, la alquimia y la arquitectura, describiendo con gran detalle las construcciones, esculturas, calles y avenidas, introduciéndonos sutilmente a la alquimia, a los principios fundamentales de "para crear, algo de igual valor debe perderse" que hace que la búsqueda de la famosa piedra filosofal sea más difícil y a la vez más fácil de lo que pudiera parecer.

Quizá la descripción parezca revuelta e inconclusa, es la idea, para que ustedes, queridos lectores, quieran leer dicho libro, yo lo conseguí en las ofertas de Sanborns a solo 49 pesitos, por lo que no podría darles una estimación del precio, espero que, si deciden leerlo, lo encuentren y lo disfruten, ya que a mi parecer, es un libro que vale la pena, al menos para pasar el rato.

Nos leemos luego queridos lectores, espero no desaparecerme tanto ahora. ciao.

sábado, 16 de agosto de 2014

"Aceptamos marido como animal de compañía"



Hola queridos y fieles lectores, sé que los he tenido muy, pero muy abandonados últimamente, no daré explicaciones al respecto, simplemente vayamos al grano.

Hace poco leí un libro llamado “Aceptamos marido como animal de compañía” no es que esté pensando en casarme, sólo me pareció hilarante el título aunado a la descripción de la contraportada, que al parecer al momento de comprar el libro no entendí, ahora que la releo me parece una… ¿cómo decirlo sin que se escuche feo? Basura.

El libro, “escrito” por Miriam Lavilla y publicado por Editorial Vergara no es más que una recopilación de los artículos de una revista realmente escritos por Serena Brie.

La narrativa empieza con una pequeña biografía de Serena Brie (No sé para qué, realmente), se continúa con 2 decálogos femeninos, diametralmente opuestos, uno indica que la esposa debe ser una completa sumisa, ser prácticamente esclava y estar “dispuesta” cuando el marido esté “ganoso” aunque ella no lo esté (apuesto que Christian Grey estaría feliz), el otro, escrito por la guía de Serena, indica que la mujer debe mostrarle al hombre cuán difícil es ser mujer y ama de casa, aspirando y limpiando cuando él esté dispuesto a descansar, quejándose de vez en vez, dejando que él haga cosas por sí mismo mientras ella se va de fiesta con las amigas… o amigos, acostumbrándolo a que una va a salir con las amigas una vez al mes… aunque a quien se vea no sea a alguna amiga (WTF?)

Y todo eso sólo es el preámbulo de “la historia”, o más bien, una detallada descripción y consejos que nada tienen que ver con la historia, al momento de entrar en la “historia” no se hace más que narrar la vida de una chica y sus amigas, que si alguien cree que ha tenido mala suerte en el amor de verdad que no se compara.

Explico, normalmente una chica tiene mala suerte, una o dos amigas también, ero es pasajera ya que no dura taaaaaaanto, aquí la mala suerte la comparten 5 chicas por años, pasando con cada tipo de hombre que una no cree cómo una sola persona pueda conocer tanta variedad en su vida ya que las chicas de la historia se relacionan desde el metrosexual, el sobreprotector, el mantenido, casado… puf, yo creo que una puede toparse con 2 o 3 tipos, pero ¿todos? Mejor que se haga lesbiana, igual y le va mejor.

En resumen y para concluir mi crítica al respecto, está bien que odien a la naturaleza, pero no maten árboles para escribir cosas así, bien que se quejan del libro de Jenny Rivera, pero fácilmente éste podría hacerle competencia, aunque ahora que lo pienso, no he leído el libro de Jenny como para hacer semejante aseveración, pero bueno.

¡¡¡Bonita semana queridos lectores!!!


domingo, 13 de abril de 2014

Robos modernos



Hola queridos lectores

He de confesar que no tenía entrada para esta semana y la verdad no me había esforzado mucho en pensar una pero el día de hoy en mi visita al cine me llegó la inspiración.

Antes de empezar la película comí, tanto que no había espacio en mi estómago para palomitas pero sí para una bebida, así que fui al área de la cafetería por un frappé, delante de mí una señora hacía su pedido: el nuevo frappé de la cafetería, más cremoso como le recomendó la trabajadora y un frappuccino sin chispas, sin crema batida y sin jarabe, no es que sea muy fijada pero estaba muy cerca de la señora, ansiosa puesto que mi función empezaría en menos de 5 minutos, sí, sólo a mí se me ocurre, pero bueno, cuando llegó mi turno de pedir la conversación se dio más o menos así:

-Buena tarde, dame el nuevo frappé
-¿Más cremoso?
-Mmm… si, ¿le pones crema batida?
-No, pero si gusta se le puede poner
-¿Tiene un costo extra?
-Nueve pesos
-No, así está bien… ¿qué sea más cremoso tiene un costo extra?
-Sí, 14 pesos
-Entonces que no sea más cremoso

Una vez tomada mi orden mi impaciencia me llevó a esperar en la barra, mientras la señora que ordeno antes que yo se sentó plácidamente en una mesita, cuando, de repente se materializa junto a mí, molesta, exigía la explicación del porqué le habían cobrado un queso philadelphia si ella no lo había pedido, la chica que atendió dijo que ella quería un frappé más cremoso y era el cobro del que exigía la remuneración, su molestia incrementó cuando le dieron el frappuccino con chispas, con crema batida y con jarabe. La discusión terminó entregándole otro frappuccino y regresándole los 14 pesos…

Sé que quizá me vi muy coda al pedir que le quitaran los extras a mi bebida pero es una bebida de más de 50 pesos, cobrarte 9 por un poquitito de crema batida es demasiado y encima cobrarte 14 por un poco de queso philadelphia es una completa exageración siendo que la barra mini cuesta menos que eso y con suerte le ponen la mitad de la misma; además, al preguntar de los costos extras me evito estar de peleonera con la gente como la señora.

Quizá muchas personas piensen como la señora en que es un engaño y un robo el que pregunten si se desea algún extra sin mencionar que tiene un costo adicional, pero por favor, hay un letrero enorme atrás de la barra que dice los costos de los extras, técnicamente no es culpa ni del local ni de los trabajadores que uno no esté enterado de ello, pero bueno, hace mucho tiempo mi prima trabajaba en una cadena de restaurantes de comida rápida y contó un pequeño truco que utilizaban para ganar 1 peso de comisión: al ordenar una hamburguesa preguntaban al cliente si la querían con queso, evidentemente contestaba que sí, lo que no decían era que se trataba de doble queso y que tendría un costo adicional.

Muchos dirán que es mucho espectáculo por $1, pero si vendían 10 hamburguesas se convertían en $10, algo que en ese entonces podía servir para comprar algo más de un kilo de tortillas, quizá se pueda ver como un tipo de robo, por parte del cine sí, por parte de los trabajadores quizá sea mera necesidad.

Hasta pronto queridos lectores, disfruten sus vacaciones si es que tienen, descansen y si toman no manejen =)

domingo, 30 de marzo de 2014

Insultos fonéticos



Hay veces que estás platicando cómodamente con alguien y de repente parece que te patean, se raya el disco o algo pasa por una palabra que dicen, por ejemplo, el viernes hablaba con un chico del trabajo algo más o menos así

-Eirinahi, ¿qué vas a hacer hoy?
-Pues irme a casa a descansar ¿tú?
-Pues no sé, me invitaron a una cena, a ver el capitán América y a jugar play
-Ve a ver el capitán, yo la quiero ver
-Pues sí, a menos que mi amigo no haiga apartado los boletos…
What? ¿Haiga? ¿De verdad? cielos, tan bien que me cae el chico. Otro ejemplo que me parece ya haber dado de Prudencia:

-Pues a mí me gusta ir por mi casa a ponerme uñas porque te ponen mucha piedrería

¿Piedrería? Está bien que proviene de “piedra” pero no aplica.

Los casos a mi parecer más curiosos e incluso divertidos son los cruzados:

-Tonces así le hacemos, mándame los inputs y ta bien, trabajamos sobre el lead time.

Por alguna razón el último caso me da risa, con los dos primeros siento como una patadita en el hígado o que rayan el disco, no sé, es curioso y creo que no soy la única persona que lo sufre, además de ser algo sumamente difícil de erradicar, como costumbres arraigadas que no respetan estatus ni nada, ya que aunque se sepa la correcta pronunciación de las palabras ya en el ritmo de la plática se va y se dice, lo digo específicamente por el “tonces”, “haiga” ya que me consta conocen la pronunciación correcta, en el caso de Prudencia nunca la he escuchado decir pedrería por lo que seguramente ignora su error, pero bueno, es una de esas personas que están para señalar los errores del mundo pero que son intocables ya que aunque sea evidente que hacen las cosas mal para ellos son perfectos así que no hay mucho que hacer al respecto, es algo común en personas de este tipo que no dejarán de perforarnos el tímpano cada que digan “vistes”, “oistes”, “haiga sido como haiga sido” o “piedrería”.

Una gran disculpa por no pasar por aquí, no me daba el tiempo necesario para escribir, aprovecho para decirles que sólo los lectores registrados pueden comentar, esto debido a varios insultos que involucran cierta entrada, creo en la libre expresión, en el internet libre pero también en el respeto hacia el otro, dichos insultos, las palabras y el orden elegidos me hacen creer saber quién fue el autor por lo que no caeré en el juego, pero basta de explicaciones. Bonita semana queridos lectores y no olviden sonreír =)

domingo, 23 de febrero de 2014

Carnitas



Hola queridos lectores

Para esta entrada debo hacerles una confesión que quizá haga que caiga de la gracia de algunos de ustedes: no me gustan las carnitas.

Sí, quizá sea un platillo muy típico y simbólico, quizá sea un manjar para algunas personas, a mí no me gustan, claro que las comí, hace tiempo, por ello puedo decirles que no me gustan.

Cerca del trabajo se pone un tianguis los viernes, vende entre otras cosas tacos de carnitas, tacos de suadero, quesadillas, etc. ¿Recuerdan a Prudencia? Comente algo sobre ella la semana pasada, pues bien, Prudencia es una de las personas que cada viernes quieren ir a comer tacos de carnitas, realmente no sé qué clase de placer siente una persona al taponearse las arterias de colesterol cada semana, pero bueno, ya sabemos que estoy medio loquita xD

El punto aquí es que en mi muy particular punto de ver las cosas si la mayoría está agusto con algo bien, la minoría que está inconforme que le llegue, en este caso, si todos quieren atascarse de carnitas que vayan, yo safo. Además, en algunas ocasiones y para no verme grosera los acompañaba al tianguis donde me abrían porque todos querían carnitas y yo optaba por quesadillas, así que terminabamos comiendo separados, a lo cual no tardó (tanto) en llegar el momento en que me cansé de la situación y comencé a no acompañarlos al tianguis y comer otra cosa, o sea, si de todos modos terminaba no comiendo con ellos ¿Porqué ir a un lugar al cual no quería ir a comer? No es por hacerle el fuchi a la comida del tianguis pero, aunque las quesadillas sean buenas hay mejores y muy cerca de ahí también, así que me alejé de dichas comidas los viernes.

¿Porqué lo hice? Bien, en parte porque no me gustan las carnitas, en parte porque empecé a sentirlo como un “te invito a comer justo a donde no te gusta para que no vayas y pueda decir que tú eres la grosera por no acompañarnos”, además, no tengo problema alguno con estar sola, llámese comer sola, salir sola, etcétera, curiosamente es algo que las personas no entienden y terminan viendome como una grosera y payasa que no puede sacrificarse 1 día para ir a comer con ellos al tianguis pero ¡Caray! Ya los acompañe muchos viernes al tianguis, si realmente quisieran comer conmigo irían por hamburguesas, pambazos o pizza (que son opciones que he dado) y no sólo por carnitas.

Pero bueno, es un tema que he tratado con 1 de los chicos y que le he comentado a otro que no come regularmente con nosotros, quizá es parte de mis traumas o “paranoia” (por si no lo notaron me traumé cuando me dijeron paranoica xD) pero si ellos deciden ir a comer carnitas sin tomarme en cuenta creo que lo menos que deberían hacer es dejarme ir a comer sola tal como lo deseo, sólo parece importarle a 1 de los chicos que cada viernes me dice que los acompañe, ya que Prudencia parece sumamente feliz en que no vaya, a la otra chica como que ni le va ni le viene y el otro pues ni siquera me habla, así que todos felices y contentos: ellos con sus carnitas y tacos de suadero y yo con mi tranquilidad.

Linda semana queridos lectores